"El árbol del olivo es un personaje inevitable en las mitologías, en la tumba de los faraones, en la Grecia de Helena y Ulises, en la Biblia, en el llanto de Jesús en Jerusalén. Para judíos, musulmanes y cristianos es un árbol familiar y querido como lo fue antes para adivinos, magos y chamanes. Según dice la tradición..., el olivo no muere nunca, es un símbolo de eternidad..."

Mario Vargas Llosa (Premio Nobel de Literatura 2010)